7-FEB-2012
Llevamos 38 días de 2012 y faltan 328 para acabarlo
POR LA VIDA - Teresa de Calcuta
ORACIÓN - Sir Thomas More
BIENAVENTURADOS LOS NO VIOLENTOS - Phil Bosmans
UNA CRUZ SENCILLA - León Felipe
NECROFILIA - Juan F. Muela
SIEMPRE TENDRÁS UNA MANADA PEQUEÑA - Julio Iraheta Santos
EPÍLOGO ABIERTO- Pere Casaldáliga
Cada mañana sales al balcón
y oteas el horizonte
por ver si vuelvo.
Cada mañana bajas saltando las escaleras
y echas a correr por el campo
cuando me adivinas a lo lejos.
Cada mañana me cortas la palabra,
te abalanzas sobre mí
y me rodeas con un abrazo redondo
el cuerpo entero.
Cada mañana contratas la banda de músicos
y organizas una fiesta por mí
por el ancho mundo.
Cada mañana me dices al oído
con voz de primavera:
¡Hoy puedes empezar de nuevo!
(Patxi Loidi)
La vida es una oportunidad, aprovéchala;
un sueño, hazlo realidad;
una aventura; sumérgete en ella;
un reto, afróntalo;
una promesa, créela;
un misterio, contémplalo;
una empresa, realízala;
un himno, cántalo;
una oferta, tómala.
La vida es vida, ámala;
La vida es belleza, admírala;
siqueza, compártela;
lucha, acéptala;
semilla, siémbrala;
tragedia, domínala;
felicidad, saboréala;
sorpresa, ábrela;
gracia, acógela;
la vida es vida, defiéndela.
El silencio de Dios es elocuente.
La vida es un juego, juégalo;
un tesoro, cuídalo;
compromiso, cúmplelo;
amor, disfrútalo;
desafío, encáralo;
regalo, gózalo;
combate, gánalo;
camino, recórrelo;
encuentro, hazlo realidad;
la vida es vida, entrégala.
(Teresa de Calcuta)
Oh Jesús, manso y humilde de corazón, escúchame:
Del deseo de ser estimado...Líbrame, Jesús.
Del deseo de ser amado... Del deseo de ser exaltado...Del deseo de ser honrado... Del deseo de ser alabado... Del deseo de ser preferido a los demás... Del deseo de ser aprobado... Del temor de ser humillado... Del temor de ser despreciado... Del temor de ser rechazado... Del temor de ser calumniado... Del temor de ser olvidado... Del temor de ser ridiculizado...Del temor de ser injuriado... Del temor de ser sospechoso...
Dios glorioso, dame gracia para enmendar mi vida y tener presente mi fin sin eludir la muerte, pues para quienes mueren en Ti, buen Señor, la muerte es la puerta a una vida de riqueza.
Y dame, buen Señor, una mente humilde, modesta, calma, pacífica, paciente, caritativa, amable, tierna y compasiva en todas mis obras, en todas mis palabras y en todos mis pensamientos, para tener el sabor de tu santo y bendito Espíritu.
Dame, buen Señor, una fe plena, una esperanza firme y una caridad ferviente, un amor a Tí muy por encima de mi amor por mí. Dame, buen Señor, el deseo de estar contigo, de no evitar las calamidades de este mundo, no tanto por alcanzar las alegrías del cielo como simplemente por amor a Ti. Y dame, buen Señor, tu amor y tu favor, que mi amor a Ti, por grande que pueda ser, no podría merecerlo si no fuera por tu gran bondad.
Buen Señor, dame tu gracia para trabajar por estas cosas que te pido.
(Sir Thomas More 1534 -más conocido como Santo Tomás Moro-)
Bienaventurados los no-violentos
Bienaventurados los no-violentos
Que no buscan el poder
y saben
que a sus cuerpos les crecen manos
para dar y no puños para golpear
bienaventurados los no-violentos
que ya no se adaptan
a las exigencias de los tecnócratas
ni a las normas
de una sociedad de consumo enloquecida
Bienaventurados los no-violentos
que no se dejan amilanar
por el abuso de poder
de los fuertes
Bienaventurados los no-violentos
que siempre están del lado
de los más débiles
dondequiera que los hombres son víctimas
de los hombres
y no se cansan de responder
por los derechos de los oprimidos
Bienaventurados los no-violentos
que tuercen la espiral de la violencia
en una espiral de amistad y amor
son como la corriente en el lecho
de un río que pule los cantos
hasta que siguen la corriente
con suave violencia
conquistan el corazón de los hombres
(Phil Bosmans, 1979)
Hazme una cruz sencilla,
carpintero...
sin añadidos
ni ornamentos...
que se vean desnudos
los maderos,
desnudos
y decididamente rectos:
los brazos en abrazo hacia la tierra,
el mástil disparándose a los cielos.
Que no haya un solo adorno
que distraiga este gesto:
este equilibrio humano
de los dos mandamientos...
sencilla, sencilla...
Hazme una cruz sencilla, carpintero
(León Felipe. 1941)
De ese infierno
que será la gran ausencia
de todo cuanto espero,
cuánto pontificas,
chambelán ortodoxo
armado para el poder
con la batuta de hierro.
Con qué insano regocijo
acumulas doctrinas
y hojas muertas
en éxtasis perverso.
Hojas muertas,
Cristo muerto,
Dios muerto
-Dios muerto
y enterrado
en tu pequeño cementerio-
Nuevo fariseo gris,
experto en estatutos,
perito en reglamentos,
defensor apasionado
de todos los yugos,
siempre tan tuyos,
pero siempre en cuello ajeno.
Con qué implacable seguridad
acumulas razones
y leyes muertas
archivadas en espejos.
Leyes muertas,
Cristo muerto,
Dios muerto
-Dios muerto
y enterrado
en tu pequeño cementerio-
Porque, al que vive
por siempre,
lo quisieras
mudo y sordo
inofensivo y prisionero,
honrado y respetado,
eso sí,
con el respeto, la honra
y el correcto protocolo
que se tributa
...a los muertos.
Juan Francisco Muela - 1992
Siempre tendrás una manada pequeña
Te has ido de los templos
a peregrinar por los tugurios
por las plazas de la ciudad
por los portales y mercados
Te has detenido a observar los arroyos fétidos
como la conciencia de los opresores
y has leído con indignación los diarios venenosos
De nada te sirvió echar a la calle
las mesas de los banqueros
y a los mercaderes del templo
porque te entregaron a la policía
acusado de subversivo
Desde entonces vives fuera de numerosas capillas
No importa con qué frases bíblicas rotulen sus locales
con qué nombres de santos llamen sus basílicas
con qué ismos denominen sus movimientos
y aunque estén divididos y recontradivididos
debido a sus baales doctrinales
hay algo en lo que están unidos fuertemente
y es en no darte membresía
por tu compasión por los pobres
por tu complicidad con los oprimidos
por tu desacuerdo con los que usan tu nombre
para escalar en la pirámide del poder
pretextando profecías
o ministerios oficiales extrapolados de la Biblia
Por eso y mucho más te aborrecen
y te persiguen en cada uno
de tus verdaderos seguidores
Estas víboras no comprenden
que siempre tendrás una manada pequeña
que estará contigo
aunque le cueste la vida
(Julio Iraheta Santos. 1990)
Yo me atengo a lo dicho:
La Justicia,
a pesar de la ley y la Costumbre,
a pesar del Dinero y la Limosna.
La Humanidad,
para ser yo, verdadero.
La Libertad, para ser hombre
y la Pobreza, para ser libre.
La Fe, cristiana,
para andar de noche
y, sobre todo, para andar de día.
Y, en todo caso, hermanos,
yo me atengo a lo dicho:
¡la Esperanza!
(Pere Casaldáliga)